Que es la inteligencia? El diccionario de Oxford dice: “Inteligencia: habilidad para adquirir conocimiento y habilidad”. A pesar de que la palabra "habilidad" se usa en la definición, apuesto a que lo primero que imaginas cuando alguien menciona a una persona inteligente no es a un jugador de fútbol. Es muy común juzgar la inteligencia solo por la cantidad de conocimiento teórico, pero no por la capacidad de aplicarlo.

¿Es diferente ser inteligente y ser listo? Según la definición, ser listo es "tener o mostrar inteligencia rápida y aguda". Desde este punto de vista, una persona lista es aquella que puede adquirir conocimiento y habilidades rápidamente y aplicarlas en el momento. Esto me lleva al punto que quiero enfatizar, algo que el neurólogo estadounidense Dr. John Krakauer expresó muy bien en siguentes palabras: "Quizás deberíamos evaluar la inteligencia simplemente en función de las cosas extraordinarias que podemos hacer con nuestro cerebro". Se refería específicamente a los jugadores de béisbol, pero yo creo que esta definicion se puede aplicar a cualquier atleta o artista altamente capacitado.

En cada situación de nuestra vida cotidiana, nuestro cerebro produce constantemente cálculos basados en toda la información que nos rodea. En todo momento, nuestra toma de decisiones y respuestas motoras suceden de acuerdo con ello, y el éxito de una acción dada depende de una infinidad de factores. Un acto tan simple como llevar un vaso de agua a la boca y tomar un sorbo, si se descompone en la cantidad de cálculos que el cerebro debe realizar antes de ejecutarlo, es un evento extremadamente complejo. Simplemente no notamos todo lo que está ocurriendo porque estamos acostumbrados a ello y la velocidad de procesamiento de la información en nuestro sistema es increíblemente rápida. Ahora, imagina golpear una pelota de béisbol. Evaluar el tamaño de la pelota, su posición en el espacio, su velocidad, la trayectoria que le dio el otro jugador, cómo las condiciones externas afectan su movimiento, etc., etc. – todo esto debe ocurrir en una fracción de segundo y producir un resultado calculado con base en todos estos factores. Intenta hacerlo con éxito y veamos qué tan bien te va.

Por alguna razón, la actividad física se contrapone a las actividades intelectuales. A menudo no vemos el movimiento como algo que requiere cognición, cuando en realidad es la razón principal por la que siquiera tenemos un cerebro. ¿Por qué sucede esto? No hay una respuesta exacta. Solo puedo suponer que ha sido una construcción social a lo largo del tiempo, simplemente porque el conocimiento corporal en ocasiones es imposible de poner en palabras y por la dicotomía que existe entre lo que llamamos mente y lo que llamamos el cuerpo, cuando en realidad son las dos caras del mismo moneda. Tenemos esta imagen de los atletas como personas poco inteligentes porque generalmente no pueden expresar sus pensamientos de la misma manera que los eruditos, pero ¿por qué la capacidad de realizar una habilidad física elaborada no se considera una forma de inteligencia? Para mí, sin duda lo es, y posiblemente sea mas importante que recopilación de datos.

Dentro del ámbito de la práctica física, como en cualquier otro campo, se pueden encontrar prácticas inteligentes y otras que no lo son tanto. Especialmente cuando consideramos las actividades ofrecidas al público en general como soluciones definitivas para compensar la falta de movimiento en la vida diaria (piensa en la industria del fitness). En este punto, podemos intentar definir mejor este término para nosotros mismos, aunque quizás no sea fácil de plasmar en papel. En la vida real, el conocimiento teórico no vale mucho si no puede aplicarse en una situación práctica. En muchas ocasiones, todos podemos estar de acuerdo en esto: alguien que ha estado expuesto a la vida callejera desde una edad temprana es mucho mejor y más rápido resolviendo problemas que alguien que pasó años solo estudiando la teoría de cómo resolverlos. Esto confirma bastante bien la definición: ser listo es "tener o mostrar inteligencia rápida y aguda", es decir, ser capaz de aplicarla en el momento. En el movimiento, si la práctica solo se enfoca en preparar el cuerpo para algo pero nunca usa su potencial completo, rara vez puede considerarse inteligente.

Como mencioné antes, para nosotros, especialmente en las culturas occidentales, es más difícil evaluar la riqueza del conocimiento corporal. Pero, a pesar de no poder expresarlo en palabras, la mayoría de las personas sienten una apreciación a otro nivel cuando ven una actuación física impresionante. ¿Cómo podemos definir el movimiento inteligente con palabras entonces? ¿Es siquiera posible? No creo que el lenguaje sea suficiente para contenerlo. Cuando vemos un cuerpo humano moverse de manera inteligente, algo nos conecta con ello en un nivel muy profundo. En este momento queremos ser la persona que es capaz de hacerlo.

Podría seguir tratando de describirlo: hablaría sobre cómo nuestros sistemas sensorial y motor interactúan entre sí, creando una red de acciones dentro de las estructuras externas del cuerpo que vemos como resultado. Que si el proceso de entrenamiento se basa en la exposición a una variedad de elementos y escenarios, nuestro cerebro desarrolla mejores conexiones y eventualmente reduce el ruido constante dentro del sistema nervioso. Que todo, desde nuestra memoria y estado de ánimo hasta la velocidad y eficiencia de nuestra interacción con el mundo, cambia dependiendo de cómo sea nuestra práctica de movimiento, porque afecta las mismas estructuras cerebrales que controlan muchos aspectos de nuestra cognición.

Hay mucha literatura que describe estos procesos, y es un mundo fascinante. Pero lo que me parece más interesante es que todos sentimos asombro al ver el cuerpo humano hacer cosas extraordinarias, ya sea la pura capacidad física de ser el más fuerte o rápido, o el flujo creativo de un bailarín. Sin embargo, la mayoría aún no define la capacidad de moverse bien como inteligencia. Espero que esto cambie con el tiempo, porque si, como propone el Dr. Krakauer, evaluamos la inteligencia humana por la capacidad de hacer cosas extraordinarias con el cerebro, entonces deberíamos reconocer que el movimiento es una de sus expresiones más sofisticadas. No es que el cuerpo "ejecute" lo que la mente "piensa", sino que pensamiento y acción son un solo proceso, inseparable. Quizás cuando comprendamos esto, dejaremos de medir la inteligencia solo en función de lo que podemos expresar en palabras y la reconoceremos en la riqueza de la interacción con el mundo a través del movimiento.

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